EL OFICIO DE CREAR

IMAKIRO

Los pliegues como acto de transformación 

Descubra el proceso de creación artesanal que se esconde detrás de las piezas de Imakiro, creadas en exclusiva para los escaparates Suarez de primavera/verano 2026.  

Para la temporada Primavera/Verano 2026, en Suarez invitamos a Imakiro a formar parte de El oficio de crear, un proyecto que explora el diálogo entre la joyería y la artesanía contemporánea a través del valor del oficio, el respeto por la materia y la importancia del tiempo en el proceso creativo.  

Detrás de Imakiro se encuentra Belén Salinas, artista especializada en origami contemporáneo y creadora de un universo donde el papel deja de ser un material cotidiano para convertirse en volumen, luz y estructura. Su trabajo parte de un gesto aparentemente simple, el pliegue, para construir estructuras de gran precisión, ligereza y equilibrio. Un proceso donde la repetición, la geometría y la luz se convierten en herramientas fundamentales de creación.   

Aunque su vínculo con la creatividad comienza mucho antes, fue tras un viaje a Japón cuando decidió dar forma a un proyecto propio y profundizar en el arte del plegado. Una disciplina que conecta con su manera de entender la creación: un proceso paciente, consciente y construido a través de pequeños gestos. 

Para Suarez, Imakiro ha desarrollado una serie de tótems verticales construidos a partir de módulos geométricos ensamblados manualmente. Estructuras que nacen a partir de una investigación sobre cómo un material aparentemente sencillo puede transformarse en algo complejo, sofisticado y lleno de presencia. El resultado son piezas ligeras, pero con presencia, que introducen un ritmo visual dentro del escaparate y generan un dialogo silencioso con la joyería.  


“El papel es una forma de volver al origen, a la simplicidad y a lo esencial”, explica la artista. “Y a pesar de ser un material al alcance de todos, requiere gran sensibilidad y precisión técnica”. 

  • El proceso de creación es profundamente meticuloso. Cada forma nace de la repetición de pliegues precisos que, unidos entre sí, generan estructuras tridimensionales donde el orden y la exactitud son fundamentales. Un trabajo donde el control técnico convive con la sensibilidad del gesto manual. 

    En el contexto de nuestros escaparates, estas piezas acompañan las joyas desde la sutileza, aportando una lectura arquitectónica del espacio basada en la ligereza y el equilibrio. 

    A través de esta colaboración, Imakiro nos invita a detenernos y observar. A descubrir cómo algo tan cotidiano como el papel puede transformarse, mediante el tiempo y el oficio, en una pieza capaz de emocionar. 

    Una propuesta que conecta de forma natural con el universo Suarez a través de valores compartidos como la precisión, la atención al detalle y la importancia del proceso como parte esencial de la creación. Una forma de entender el lujo desde lo esencial, lo silencioso y lo cuidadosamente construido.